11 de septiembre de 2017

Tratamiento de fertilidad


Es oír estas palabras y ya ponerme nerviosa, me falta la respiración y me siento fatal.
Había leído al comienzo de todo esto de la in-fertilidad y sobre todo al comienzo de mis tratamientos, que muchas pasaban por el miedo a hacerlos o más bien el miedo a los negativos después de ellos. Y que por esto, muchas parejas o mujeres solas desistían de hacerse uno o más intentos. Siempre me pareció que no era para tanto, o mejor dicho si era para mucho; Las que hemos pasado por esto sabemos lo duro física y emocionalmente que es: las inyecciones, los ayunos previos, las nauseas y todos los síntomas que acarea la bomba hormonal a la que nos sometemos voluntariamente, la hinchazón de estomago, la pesadez, el dolor de pecho etc... todo esto sumado a los altibajos emocionales, los malos humores, los llantos con o sin motivo, el in-somio, o el caerse de sueño por las esquinas en la etapa de los óvulos de progesterona, la angustia, esperanza y desesperanza a parte iguales durante la beta espera, todo todito es muy duro si.  Pero yo siempre dije que por la recompensa de un positivazo y de tener a mi bebé en brazos, pasaría por ello una y otra vez si era necesario. Sin embargo voy por el 5º tto en diez años, y ya no lo veo tan claro. Es decir, si por supuesto que por el momento  no me rindo y si tengo que hacer otro tratamiento u otros tres los haré. Pero hoy día me enfrento con más angustia sin cabe, como he dicho al comienzo de esta entrada solo de pensar en los tratamientos lloro y sufro muchísimo porque lo único que conozco de ellos en carne propio, es  lo devastada que me  quedo   negativo tras negativo. Y aunque quiera poner todo mi ser en creer y tener fe, no puedo evitar pensar en  lo duro que es pasar por todo aquello para nada, para tener que volver a empezar o tirar la toalla, para hallarme una vez más con lo brazos vacíos y con mil ilusiones rotas...

Por eso he decido  que en caso de hacer un nuevo tratamiento, el mismo  no vaya conmigo, todavía estoy practicando el arte de hacerme la loca y desinteresada, he de confesar que aún no me sale, pero lo lograré estoy segura, porque mi tranquilidad y salud dependen ello.

6 comentarios:

  1. Seguro que consigues hacerte la loca!! (pregúntame cómo hacerlo, que soy una experta, jajajaja) Siempre he admirado la constancia y la fortaleza que tenéis las que os sometéis a estos tratamientos. Un besote.

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    1. Sí te pregunto ¿Cómo? ; )
      yo sigo practicando eso de que no vaya conmigo, he dejado a mi chico todas las tareas pertinentes y aunque me muera de ganas de saberlo, no le pregunto nadita...

      Un Besico

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  2. No me he visto en la situación,pero puedo imaginarme lo que es desear algo con todas las fuerzas como para pasar por un trámite económico y físico tremendo sin que nada te asegure que ese "sacrificio" va a llegar a un buen puerto.

    Así que... no sé muy bien qué decirte... aparte de que... ¡¡¡que no puedas decir que lo intentaste!!! Ojalá la próxima vez sea la vencida!!

    Un abrazo

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    1. Gracias Irene

      y si, Dios te oiga que sea la definitiva¡

      Un besico bien gordote

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  3. La heredera llegó en mi sexto tratamiento.
    Después de casi siete años de búsqueda y de haber decidido parar, nos enfrentamos a este último tratamiento con confianza, pero sobre todo en paz con nosotros, con la tranquilidad de saber que ya lo habíamos intentado todo, y que si era negativo, era porque así tenía que ser.
    Así que te invito a que busques la manera de encontrarte en paz, no te enfrentes al tra con excesiva ansiedad o angustia.
    Mucha suerte!
    Un beso

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